Convivir con la naturaleza (foto de Jaime Cristóbal López)
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viernes, 8 de marzo de 2013

Restauran la sensación de profundidad con lentes de realidad aumentada.


La sensación de profundidad solo funciona con los 2 ojos, pero hay 285 millones de personas que sufren de alguna discapacidad visual en al menos uno de sus ojos, lo que hace perder la habilidad de evaluar correctamente las distancias cortas, pero ahora han diseñado una forma de restaurar la visión binocular.
En la visión binocular los ojos ven los objetos en ángulos ligeramente diferentes, que en el cerebro forman una imagen 3D. El sistema Mono-glass de la Universidad de Yamanashi, replica este proceso, usando componentes disponibles comercialmente.
Utiliza unas gafas de realidad aumentada, Wrap 920AR, que actúan como ojos artificiales, generando imágenes, mediante un par de cámaras integradas.
Un software procesa esta información para calcular la distancia relativa de cada ítem en el campo de visión y sintetiza los datos en una sola imagen, la cual se despliega en el ojo sano del paciente, con los objetos cercanos apareciendo enfocados, mientras que los objetos progresivamente distantes se hacen más borrosos.
Esta solución está en fase de desarrollo, y el equipo de investigación busca una solución portátil que reemplace el PC quad-core externo que hace el procesamiento de las imágenes, además desean incorporar el sensor Kinect para mejorar la precisión visual.

Se puede mejorar el coeficiente intelectual.


¿Cuál es su cociente intelectual? Esta pregunta está de moda y lo demuestran claramente el casi medio millón de resultados que obtenemos al buscar "cociente intelectual" en Google.
La medición de la inteligencia ha sido un reto de la psicología desde hace más de un siglo, cuando William Stern utilizó por primera vez el término de "Cociente Intelectual", el famoso y polémico "CI". Este concepto surgió como un intento de medir la inteligencia humana a través de distintos test estandarizados y poder así situar a cada individuo en una posición determinada comparado con la población. Pero, ¿existen una o varias inteligencias?

La inteligencia y el cociente intelectual no han estado libres de controversia. Existen diversas teorías sobre cuántas inteligencias hay.
En 1904 el psicólogo Charles Spearman propuso la existencia de una inteligencia general que tendría un alto componente hereditario y que por tanto sería bastante estable en el tiempo.

Distinguió además la inteligencia cristalizada, que tiene que ver con los conocimientos adquiridos por la experiencia, de la inteligencia fluida, que se relacionaría más con la capacidad para resolver situaciones nuevas en las que no contamos con experiencia previa. Este último tipo de inteligencia es la que se ha asociado en mayor grado al rendimiento académico y profesional.
Sin embargo, esa visión de la inteligencia fue retada cuando en 1983 Howard Gardner publicó su libro "Frames of Mind", donde expuso su teoría de las inteligencias múltiples. Gardner definió hasta ocho tipos distintos de inteligencia, que van desde la lógico-matemática o lingüística, más clásicas, hasta la inteligencia musical, la interpersonal o la naturalista. Según el autor la inteligencia es más que el rendimiento académico, y la define como la capacidad para resolver problemas y crear productos de valor.

Según la innovadora concepción de Gardner, todas los tipos de inteligencia son susceptibles de trabajarse y desarrollarse. Aunque no muchos aún, existen estudios que avalan el hecho de que una persona puede aumentar su inteligencia gracias al entrenamiento, incluso en la edad adulta, contrariamente a lo que se pensaba hace unas décadas.

Sirva como ejemplo el trabajo desarrollado por un equipo del Departamento de Psicología de la Universidad de Michigan en Ann Arbor, quien ha demostrado que la inteligencia (medida a través de una prueba de razonamiento lógico) puede mejorarse practicando con ejercicios de memoria de trabajo. Otras programas que han logrado el mismo resultado han utilizado tareas atencionales y de funciones ejecutivas, de creatividad e incluso videojuegos.
Está claro que aún nos queda mucho por conocer respecto a estas cuestiones que tanto nos llaman la atención, Sin embargo, parece que tiene sentido el pensar que, de algún modo, podemos llegar más allá de lo que los genes parecen habernos dado a cada uno, pues el papel del entorno cobra cada día más fuerza en la definición de nuestras capacidades intelectuales. La filosofía del "no te conformes, un mejor cerebro es posible" cobra fuerza.

Dormir mal engorda y mata.


Dormir mal hace mal. Así de simple es la sentencia que da origen al estudio desarrollado por un grupo de investigadores del instituto de Psicología Médica de Munich, que tomando datos de más de 65.000 personas y sus hábitos de descanso, llegaron a la conclusión de que nos estamos matando de a poco gracias a la distorsión de los tiempos de sueño necesarios para nuestro cuerpo.
El estudio indica que cuanto más diferente es nuestro descanso en los días de semana y en los fines de semana, más contribuimos a generar sobrepeso y obesidad. Se llama Jet Lag social, y no sólo engorda, también mata.

El Jet Lag Social es la denominación que le cabe a la diferencia de tiempo de sueño que tenemos los días de semana y los fines de semana. Till Roenenberg, a cargo del equipo de investigación, comenta que la diferencia de ritmos en diferentes etapas de la semana significa que nuestro cuerpo vive en dos horarios diferentes y por ello expresa un desajuste crónico entre lo que nuestros cuerpos necesitan y lo que nuestras actividades e interés diarios requieren.

Esta diferencia es letal, pues influye en el reloj biológico y los ritmos circadianos, por lo que podría estar afectando nuestro metabolismo y con ello propiciando la obesidad y el sobrepeso. Si a estos modificadores biológicos los sumamos a la supervivencia en una sociedad y cultura sedentaria, estamos en claros problemas.

Según los datos recogidos, el índice de masa corporal de las personas encuestadas aumentaba a medida que crecía la diferencia de horas de sueño entre semana y las de los fines de semana.

La propuesta del investigador es clara, tratar de mantener un balance entre lo que se descansa en toda la semana, respetando lo más posible los horarios que más se repiten. Esto es importante porque nuestra vida diaria está regulada por el núcleo supraquiasmático, ubicado en el hipotálamo. Este es el que es conocido como nuestro reloj biológico, pero también es termómetro y centro de análisis de secreción de hormonas y presión arterial. Cada vez que desajustamos un poco más a este reloj, el jet lag social se acumula.

Es así que por cada hora que añadimos al jet lag social, los riesgos de sobrepeso aumentan hasta en un 33%. Los motivos de esto no se sabe con detalle, pero los investigadores creen que es porque forzamos al cuerpo a comer cuando no lo necesita ya que los niveles de grelina (hormona del apetito) son muy altos y la de leptina (de la saciedad) son muy bajos.

Graban en video cómo ocurre un pensamiento.


Por primera vez, investigadores han observado el pensamiento “nadar” dentro del cerebro de un pez vivo. La nueva tecnología empleada podría ser una poderosa herramienta para estudios de percepción, según publican los autores en la revista Current Biology.
“Es la primera vez que alguien consigue mostrar la actividad cerebral en tiempo real en un animal vivo que actúa de forma espontánea su medio natural”, explica Koichi Kawakami, investigador del Instituto Nacional de Genética de Japón y coautor del trabajo. “Ahora podemos hacer visible lo que era invisible: eso es lo más importante”.

Los autores usaron la nueva herramienta, basada en una sonda fluorescente, para registrar actividad neuronal a resolución unicelular en el cerebro de un pez zebra mientras detectaba algo “apetitoso “para comer, en este caso un paramecio que nadaba a su lado. Además, también analizaron la actividad cerebral durante el momento de la captura. 

La nueva herramienta permitirá estudiar los circuitos cerebrales implicados en comportamientos complejos, desde la percepción al movimiento, así como el proceso de toma de decisiones.

En el futuro “podremos interpretar el aprendizaje y la memoria, el miedo, la diversión o el enfado basándonos en la actividad de combinaciones concretas de neuronas”, ha augurado Kawakami.
Y dado que también permite probar las sustancias químicas que afectan a la actividad de una neurona en un animal vivo, la técnica podría ayudar a acelerar el proceso de búsqueda y desarrollo de medicamentos psiquiátricos.

Logran imprimir en 3D células embrionarias.


Investigadores de Heriot-Way University en Escocia han logrado producir células madre embrionarias humanas usando impresión 3D.
Cargaron células madre como tinta para una impresora 3D y, mediante una válvula, empujaron a las células vivas en gotas de nuevas células de tamaños uniformes.
Solo requieren ajustar una boquilla en la impresora para controlar el diámetro de las células. Y estos organismos fueron capaces de lograr diferenciación, es decir, pueden formar varios tipos de tejidos
Las células madre impresas en 3D podrían ser implantadas en órganos existentes para ayudar a regenerar tejidos dañados.
Además, limitaría pruebas en animales, pues se podrían hacer tests de nuevos medicamentos en órganos impresos en 3D.
Podría utilizarse esta tecnología en el futuro para reproducir riñones, corazones y otros órganos en el futuro.

Logran imprimir en 3D células embrionarias.


Investigadores de Heriot-Way University en Escocia han logrado producir células madre embrionarias humanas usando impresión 3D.
Cargaron células madre como tinta para una impresora 3D y, mediante una válvula, empujaron a las células vivas en gotas de nuevas células de tamaños uniformes.
Solo requieren ajustar una boquilla en la impresora para controlar el diámetro de las células. Y estos organismos fueron capaces de lograr diferenciación, es decir, pueden formar varios tipos de tejidos
Las células madre impresas en 3D podrían ser implantadas en órganos existentes para ayudar a regenerar tejidos dañados.
Además, limitaría pruebas en animales, pues se podrían hacer tests de nuevos medicamentos en órganos impresos en 3D.
Podría utilizarse esta tecnología en el futuro para reproducir riñones, corazones y otros órganos en el futuro.

Inventan una nanopartícula que lo podría dejar sobrio en segundos.


Investigadores del MIT crearon una inyección que pudo convertir a un ratón ebrio en sobrio, en tan solo segundos.

Utilizan una gran cantidad de enzimas que acaban con el alcohol, envolviéndolas en una cáscara a nanoescala.

Así obtienen algo que funciona casi como los orgánulos normales del cuerpo humano que contienen enzimas naturales. Es como utilizar una gran cantidad extra de células del hígado.

Si les parece que aún se demora mucho esta eventual solución pueden probar el aerosol que lo embriaga instantáneamente, pero con el cual quedará sobrio, igualmente rápido

Logran comunicación mental entre dos ratas.


Científicos de la Universidad Duke han logrado que dos ratas piensen en sincronía, comunicándose cerebro a cerebro, y así puedan cooperar.
Se implantaron electrodos, del tamaño de cabellos humanos, en los centros de señales motoras de los cerebros de ambas ratas, y se entrenó a la primera, "el codificador", para presionar una palanca al ver una luz.
Las pequeñas sacudidas de pensamiento se enviaron a la segunda rata, "el decodificador", a través de un cable. Y, entonces, a pesar, de no tener un estímulo visual, la segunda rata presionó su propia palanca, 64% de las veces, 72%  algunas veces. Mucho mejor que el azar en ambos casos.
Luego, intentaron una variación, a una rata le dieron una señal generada por computador, y enviaron la señal a través de Internet, de forma inalámbrica, a Brasil, variación que también funcionó, lo que sugiere que la conexión cableada no es necesaria.
Esto podría tener aplicaciones en prótesis controladas por el cerebro, pero aún faltan años para ello.

El cerebro se cansa de hacer demasiado ejercicio.


Un corredor de maratón se aproxima a la línea de meta y, de repente, cae extenuado y se desmaya a solo unos metros de alcanzar la victoria. Aunque la escena puede resultarnos familiar, lo que probablemente ignoramos es que no se debe a un desgaste de los músculos sino a un mecanismo del cerebro que pone freno al exceso de actividad cuando nos extralimitamos. Es lo que se conoce como "fatiga central", un tipo de cansancio extremo que afecta al cerebro y al sistema nervioso.

Científicos de la Universidad de Copenhagen han indagado acerca de los mecanismos que conducen a este proceso y han llegado a la conclusión de que tiene que ver con la serotonina.
La serotonina es un neurotransmisor se libera cuando hacemos ejercicio, genera bienestar y nos ayuda a mantenernos activos, funcionando a modo de "acelerador" que contribuye a que los músculos funcionen. Sin embargo, a partir de ciertas ciertas cantidades también puede actuar como freno, tal y como exponen el neurocientífico Jean-François Perrier y sus colegas en la última edición de la revista PNAS.

El cerebro se comunica con los músculos utilizando un tipo especial de neuronas, las motoneuronas, que hacen que las fibras musculares se contraigan. Para ordenar los movimientos corporales, el cerebro debe ser capaz de controlar los impulsos de las motoneuronas para que se activen en el orden correcto y con la intensidad necesaria.
La excitabilidad de las motoneuronas se incrementa al elevarse los niveles de serotonina, de tal modo que cuando este neurotransmisor alcanza tales niveles que se “desborda” su acción deja de ser local en las uniones entre neuronas y llega a sitios más lejanos, como el segmento inicial del axón de las neuronas, que conduce los impulsos nerviosos, y los inhibe. El mecanismo de control identificado ahora impide que las motoneuronas se vuelvan hiperactivas y reduce aquella actividad muscular que podría resultar perjudicial.

El hallazgo podría ayudar a combatir el dopaje, ya que para lograrlo "es crucial identificar qué métodos pueden usar los atletas para prevenir la fatiga central y continuar rindiendo más allá de lo que es naturalmente posible".
El descubrimiento ayudará a entender también por qué las personas que toman antidepresivos se cansan antes, ya que estos fármacos elevan el nivel de la serotonina para mejorar el estado de ánimo.

Fabrican batería que se alimenta de seres humanos.


Sí, como en Matrix, pero con mejores propósitos. En el Institute of Physical Chemistry  de Polonia han desarrollado una nueva batería que permitiría a los implantes, como los marcapasos, tener una fuente ilimitada de energía, alimentándose del mismo paciente.
La batería de aire-zinc opera así: el ánodo de zinc se oxida en el aire atmosférico, moviendo electrones a través de un circuito al cátodo de carbono, pero éste es un electrodo diseñado especialmente, llamado un bio-cátodo, el cual está construído de una núcleo de enzima biológica, envuelto en nanotubos de carbono, recubierto de un gel de silicato, y, finalmente, envuelto de nuevo, en una membrana permeable al oxígeno.
El cátodo es implantado al paciente y al ser enlazado a la celda de aire-zinc produce hasta 1.75 voltios por 10 días, y al conectar múltiples celdas se produce suficiente energía para alimentar  desde marcapasos hasta ojos artificiales.
Experimentalmente han logrado que 4 de estas bio-baterías conectadas serialmente, alimenten una lámpara de 2 LEDs, como se muestra en la segunda foto.
La batería implantable tomaría el oxígeno de la corriente sanguínea, en lugar de la atmósfera, lo que le entregaría una fuente cuasi-infinita de energía, si logran que las enzimas duren más tiempo.

Usan nanopirámides para atrapar celulas

Investigadores de la Universidad de Twente (Holanda) han desarrollado una curiosa tecnología que permite atrapar células vivas dentro de diminutas pirámides microscópicas para poder estudiarlas en el laboratorio.
Como muestra la imagen, estas minúsculas pirámides, creadas con técnicas de fabricación tridimensional en la nanoescala -es decir, a un tamaño equivalente a la diezmilésima parte de un cabello humano-, tienen las paredes abiertas para permitir que las células interactúen unas con otras, según explican los investigadores en la revista especializada Small.

Los nanocientíficos pusieron a prueba el método con condrocitos, que son las células que forman el cartílago.
En el futuro esperan aprovechar el hueco entre pirámides contiguas para crear canales de nanofluidos que permitan mantener nutridas a las células durante los experimentos.
Además, están convencidos de que el método ayudará a los biólogos y a los expertos en medicina regenerativa a entender mejor cómo funciona la regeneración de tejidos