Convivir con la naturaleza (foto de Jaime Cristóbal López)
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miércoles, 24 de octubre de 2012

FIEBRE

¿Qué es la fiebre?

Hay que empezar señalando que la fiebre está muy lejos de ser una enfermedad.
Es una simple respuesta de nuestro organismo ante situaciones anormales.
Su medición se hace a través de termómetros de mercurio o digitales, también existen termómetros que permiten una medición de la temperatura corporal a través del oído.

Dependiendo del tipo de termómetro, deberá estar una media de:
  • 1 minuto si es un termómetro rectal, introduciéndolo unos 3 cm.
  • 3 minutos si se trata de un termómetro oral.
  • 4 minutos si el termómetro lo colocamos en la axila.
La temperatura normal puede variar dependiendo de la edad, la actividad y/o el momento del día.
La medida normal es de 36.5º C a 37ºC por vía axilar.
Aumentará 3-5 décimas vía oral y 5-10 décimas si se toma por vía rectal.
Hasta una temperatura de 37.8ºC se considerará norma


Causas de la fiebre:
Síntomas de la fiebre:


Las características de la fiebre son:
  • Mal estar general
  • Rechazo de la alimentación
  • Vómitos
  • Dolores abdominales
  • Dolores de garganta
  • Dolores de oídos
  • Dolores al orinar
  • Somnolencia
  • Irritabilidad, mal humor
  • Delirios
  • Dificultad a la hora de respirar







        
  












Tratamiento de la fiebre:


Hay varias formas de tratar la fiebre:
  • Quitándonos la ropa, dándonos un baño de agua tibia, poniéndonos compresas frescas en la frente o bebiendo abundantes líquidos.
  • La administración de medicamentos antitérmicos, siempre consultando antes a nuestro médico:
  • Paracetamol: por vía oral o rectal, son gelocatil, febrectal, apiretal, etc...
  • Ibuprofeno: por vía oral, son dalsy, neobrufen...
  • Ácido acetilsalicílico: vía oral, es la aspirina. (Ver el prospecto)

DESMAYOS


¿Qué es un desmayo?

Lo primero que hay que destacar, es que el desmayo no es una enfermedad; es un estado de malestar, relacionado con muchas cosas, que conlleva la pérdida parcial o total del conocimiento.

Su duración es tan sólo de unos minutos y por norma general ocurre cuando no llega suficiente sangre al cerebro durante un espacio corto de tiempo.
El clásico desmayo tiene varias formas de llamarse, y también es corriente oír " sincope", " lipotimia", " mareo", etc...

Causas de los desmayos:

Ésta pérdida de conocimiento puede estar relacionada a un sin fin de motivos emocionales, como el temor, la alegría, un dolor fuerte, sentimiento de claustrofobia, sufrimiento, incluso puede darse después de una situación arriesgada.

Los desmayos son muy comunes en personas mayores. Algunos medicamentos para las alergias, la congestión nasal, la presión, etc... pueden derivar en desmayo debido a un descenso en la presión sanguínea u otra razón.
Estas personas deben tener especial cuidado si en días de mucho calor trabajan o juegan, si respiran de forma muy rápida (hiperventilación), si se detienen rápidamente o si están enfadados o molestos.

Otra causa puede ser el hecho de que una persona se encuentre tumbado y se levante de forma violenta o rápida.
También si se encuentra deshidratada o no ha comido en un período de tiempo lo cual puede producir una bajada del azúcar en la sangre o si se sufre de diabetes.

El consumo de alcohol y drogas como la cocaína son otras razones por las que una persona se puede desmayar.

Los desmayos pueden darse por motivos más graves o preocupantes pero menos comunes como son las enfermedades cardíacas, accidente cerebrovascular, ataques epilépticos entre otros. En estos casos nuestro consejo es ponerse en contacto con el médico de urgencia.

Síntomas de los desmayos:
Las señales que se experimentan cuando una persona se va a desmayar, es, a parte de una pérdida de conocimiento o inconsciencia:
  • Pérdida del tono muscular o debilidad.
  • Palidez en su rostro.
  • Náuseas previas al desmayo.
  • Sudor frío.
  • Respiración superficial y pulso debilitado.
  • Sensación de que los ruidos se desvanecen.
  • Visión borrosa.
Es probable que la persona que siente que se va a desmayar caiga de forma repentina, por eso cuando se sufra alguno de los síntomas antes enunciados, es recomendable tumbarse en la medida de lo posible y en caso de no poder acostarse, se recomienda sentarse inclinando la cabeza de tal manera que quede entre sus rodillas, ayudando en el fluido de la sangre al cerebro.

Primeros Auxilios


Cuando una persona sufre un desmayo, se convierte en víctima.

1- Se debe observar la respiración de ésta y sus vías respiratorias, y si vemos alguna anomalía, se avisará al médico de urgencias.

2- La colocaremos en un lugar con buena ventilación, fresco y aflojándole la ropa.

3- La víctima deberá permanecer tumbada unos 10 o 15 minutos y si no puede tumbarse, la sentaremos con la cabeza entre las rodillas.

4- Debe respirar profundamente y toser para mejorar el riego sanguíneo cerebral.

5- Le levantaremos las piernas a una altura de unos 30 cm.

6- Si hubiese vomitado, la colocaremos hacia un lado para evitar que se ahogue.

7- Evitar darle comida o bebida.
Acudir a un centro de salud:
Si sólo ha sufrido un desmayo una vez, probablemente no sea nada grave, ni fuera de lo normal, aún así, debería ser evaluada por un médico para evitar nuevos desmayos.

Si la situación se repite con frecuencia o si se dan los siguientes supuestos si se debe acudir a un centro:
  • Cuando la víctima tarda más de un par de minutos en recuperar el conocimiento.
  • Cuando presenta una pérdida del control del intestino.
  • Cuando tiene diabetes o está embarazada.
  • Cuando la víctima sangra o está lesionada o al desmayarse cayó desde una altura considerable.
  • Cuando presenta convulsiones o siente dolor o presión, cuando le molesta el pecho o pierde la capacidad del habla, de la vista o del movimiento, cuando presenta un trauma lingual y finalmente cuando presenta sus latidos del corazón son irregulares y fuertes.
 

ASFIXIA.


¿Qué es la asfixia?
La asfixia o también llamada Maniobra de Heimlich, en adultos o niños mayores de 1 año es consecuencia de una obstrucción en las vías respiratorias, tanto en la garganta como en la tráquea.
Una persona que se está asfixiando puede verse en dos supuestos:
  • Una asfixia completa
  • Una asfixia parcial.
Cuando una persona presenta una asfixia completa, es decir, un bloqueo total de las vías respiratorias la situación es de emergencia médica.

Si lo que hay es una obstrucción parcial, la posibilidad de que se convierta en una asfixia completa es cuestión de tiempo, convirtiéndose en una situación de peligro mortal si la persona llega a perder la capacidad para inhalar y exhalar lo suficiente. En estos casos, cuando todavía no se ha dado el paso a la asfixia completa, los primeros auxilios pueden salvar la vida de la víctima, siempre que se administren de forma correcta.
Causas de la asfixia:
Esta situación se da por un incumplimiento de las normas de cuidado básicas a la hora de comer o de descuidar a niños.
Es un accidente que puede prevenirse comiendo lentamente y masticando bien los alimentos, evitando el alcohol durante las comidas o antes de ellas, manteniendo a los niños fuera del alcance de objetos que puedan ser inhalados con facilidad, comprobando el buen ajuste de las prótesis dentales, etc...
Las personas que han perdido la consciencia pueden correr el riesgo de aspirar vómitos.
Las personas con golpes en la cabeza o en el rostro, pueden, debido a la inflamación o a la sangre, asfixiarse.
Síntomas de la asfixia:
Cuando una persona se encuentra en la situación de asfixia, lo primero que hace es agarrarse la garganta con la mano.
Ese síntoma deberá despertar nuestra atención.
Los otros signos de peligro son:
  • La persona pierde la capacidad de hablar, tiene una respiración ruidosa, además de respirar con dificultad y una tos débil, adquiere un color de piel azul y si el bloqueo de las vías respiratorias no se alivia, podrá perder el conocimiento. 


Primeros Auxilios ante la asfixia:

Como hemos señalado antes, los primeros auxilios en caso de asfixia pueden salvar una vida, pero mal administrados pueden ser perjudiciales para el afectado.
Si la persona es capaz de hablar y tiene una tos fuerte, es posible que el objeto que le obstruye las vías respiratorias sea expulsado de forma espontánea, por eso en estos casos no se deben practicar los primeros auxilios.
Hay que diferenciar antes de aplicar los primeros auxilios si la persona es:

    • Un adulto
    • Un niño
    • Una mujer embarazada
    • Obesos
Cuando una persona presenta el primer síntoma de asfixia, cogerse la garganta con una o dos manos, lo primero que se deberá hacer es:
    • Preguntar si se ahoga, si puede hablar.


Si la víctima es un adulto...              

- Nos colocaremos detrás de la persona que se está ahogando, con nuestros brazos alrededor de la cintura.

- Situaremos nuestro puño justo por encima del ombligo y debajo del esternón, de tal forma que el pulgar quede contra su abdomen.

- Con la otra mano, agarraremos el puño.

- Presionar hacia arriba y hacia adentro con una fuerza que levante a la persona que se está asfixiando del suelo.

- Esta acción se deberá repetir las veces que sean necesarias hasta que el objeto que obstruye las vías respiratorias haya salido o hasta que la persona pierda la conciencia. En tal caso:
- Tumbaremos a la víctima en el suelo.
- Llamaremos a la ambulancia.
- Empezaremos con la Reanimación Cardio-Pulmonar, siempre que se sepa hacer.
- Si somos capaces de ver el objeto que obstruye la garganta o la tráquea, intentaremos retirarlo.


Si la víctima es un niño.                                                                                               

Es similar a lo que se le debe hacer a un adulto.

- Primero, igual que en los adultos, nos pondremos detrás del niño y lo rodearemos con los brazos por la cintura.
- Cerraremos un puño quedando el pulgar justo por arriba del ombligo del niño,y debajo del esternón.
- Con el otro puño, cerraremos las manos y
- presionaremos de forma intermitente y rápida hacia dentro y hacia arriba.
- Igual que en los adultos, hasta que el niño expulse el objeto o hasta que pierda el conocimiento.
En este caso, también lo tumbaremos en el suelo y llamaremos a la ambulancia, y si sabemos, comenzaremos con la Reanimación Cardio-Pulmonar. De la misma manera que a los adultos, si somos capaces de ver el objeto que obstruye, lo sacaremos o intentaremos sacarlo.


Si la víctima es una mujer embarazada o personas obesas:

- La rodearemos con nuestros brazos al nivel del pecho
- colocando el puño en la mitad del esternón
- Presionaremos de forma firme, hacia atrás.


Acudir a un centro médico

Siempre que una persona ha sufrido una asfixia, en los días siguientes, debe ir a su médico, como medida de prevención, y con más motivo, si la víctima no deja de toser o tiene dificultad respiratoria, esto puede deberse a que el objeto no fue extraído o expulsado, sino que pudo haberse introducido hasta el pulmón.